L’ENIGMÀTICA PRINCESA CARABOO

 

 

LA PRINCESA CARABOO

 

caraboo

Ara que Gran Bretanya ha abandonat la Unió Europea i abans que es torni un estat pràcticament  aïllacionista degut a la xenofòbia dels seus governants, vaig decidir trobar-me amb el professor Paul Hungstin Cabrera, a la ciutat de Bristol. El lector assidu d’aquesta humil columna recordarà el professor de l’article titulat Tres escriptors britànics (Chatterton) i la seva extraordinària declaració de ser besnét del general carlí Cabrera, “el Tigre del Maestrat”.  El jove professor m’havia convidat a Bristol per relatar-me sobre el terreny l’extraordinària història de la Princesa Caraboo.  L’autobús ens deixà al davant del número onze de Princess Street. Una placa metàl·lica de color blau clavada a la façana donava uns breus detalls biogràfics  sobre l’enigmàtica Caraboo. Érem a meitats de gener i el plugim continu ens amarava fredament. Vam entrar al pub Hihgbury Vaults i ens submergírem en la foscor I l’aroma penetrant de  dues Saint Peters Cream Stout. Sigue leyendo “L’ENIGMÀTICA PRINCESA CARABOO”

QUÈ VA SER DE MONSIEUR ARBAN?

(text extret del diari EL ESPAÑOL)

19 de septiembre de 1847 – François Arban sube al calesero y segundo aeronauta catalán, Eudaldo Munné, en un globo aerostático para agradecerle su salvación de la población salvaje de San Andrés de Palomar.

1globus torín arban
François Arban toma vuelo con globo en la plaza de toros de la Barceloneta.   Imatge: L’Esquella de la Torratxa.

Sin embargo del mal tiempo se ha verificado en todas sus partes el programa ofrecido para la ascensión del señor Arban con su intrépido compañero el joven catalán don Eudaldo Munné. La atmósfera se ha presentado cargada todo el día, de modo que llegaba a temerse que no se verificaría la función, mas el deseo que había por parte del público para presenciar el arrojo y decisión del compatricio y el empeño que este manifestaba de llevar a cabo lo que la tenia ilusionado desde muchos días, decidieron por fin a Mr. Arban a emprender su viaje. Eran las cuatro de la tarde y ya todas las afueras de la parte de mar estaban atestadas de gentío, mientras iba concurriendo á la plaza de toros un sin fin de personas de lo mas escogido de la ciudad. Hecho ya el preparativo de costumbre y arreglado el globo, Mr. Arban ha dado la vuelta por la plaza, como la otra vez, arban_sketchrepartiendo ramos, versos y dulces a manos llenas. Luego el valiente compañero, mostrando un admirable espíritu, y después de saludar al público, que le ha devuelto el saludo con mil entusiastas aclamaciones, se ha colocado en el cesto, sin cubrirse siquiera con el gabán que para guarecerse de la humedad le tenían preparado; y a poco rato, se ha dejado suelto el globo, que con suma rapidez se ha remontado, tomando una dirección N.O.; no obstante, la ascensión no ha podido ser á la altura á que llegó Arban el domingo pasado, en razón a que las nubes estaban tan bajas que cubrieron muy pronto el globo, pues que á no ser así, acaso el viaje hubiera sido muy largo é interesante al mismo tiempo para los aéreos viajeros.

Al dar la vuelta por la plaza Mr. Arban, varios aficionados a tales funciones le han regalado una corona de laurel que el viajero al remontarse ha arrojado al palco de la presidencia para demostrar asi su gratitud.

Observado el globo al llegar á su mayor altura con un buen telescopio, y después que Mr. Arban había arrojado ya todo el lastre con el intento de remontarse más, se ha visto que aun á tal distancia y acaso peligroso punto respecto al estado de la atmósfera, Munné con la misma serenidad y gozo que ha mostrado al partir, saludaba a la ciudad y a los habitantes que le admiraban.

La descensión (sic) se ha verificado en una viña, sobre el punto donde existió el convento de San Gerónimo de Valle de Ebron (sic), término de San Genis de Horta, a los 50 minutos de haberse remontado. Las primeras personas que han acudido para felicitar a los dos intrépidos viajeros han sido el señor cónsul general de Francia y su señora que habían salido montados con este objeto, y un capitán de caballería con el piquete destinado a darles protección en caso necesario.

Se han remontado sobre tres mil metros, y después de haber atravesado la capa de espesas nubes que cubría el horizonte, han disfrutado un sol radiante y puro, que sin embargo no impedía que el termómetro estuviese bajo cero.

Cuando estaban cerca la tierra una ráfaga de viento les impelió con tal fuerza, que hubieron de temer que se les rompiese la cuerda en que estaba aferrada el áncora; pero agarrado Munné á la cuerda, mientras Arban que también le ayudaba en esta tarea, mantenía abierta la válvula, han conseguido saltar á tierra sin más percance que el de pequeñas escoriaciones y rasguños en las manos.

 

 

 

Dice un periódico de Barcelona: “   Habiendo tenido noticia un aficionado á los viajes (sic) aéreos que el señor Arban verifica su ascensión en un globo el domingo próximo [o sea el 12 de septiembre], desearia que dicho señor lo admitiese por compañero de viage (sic), que á mas de quedarle sumamente agradecido, le dará una buena gratificación. Si el señor Arban tiene a bien condescender á la demanda que se le hace, sirvase pasar á esta redacción que se le dará el nombre del sugeto. Nos consta que este es gran nadador y podría ser de un grande auxilio en caso de peligro al caer al mar, si desgraciadamente así sucediese”.

A pesar de las malas noticias que acaso peores almas han hecho correr, la concurrencia que se notó en la plaza fue bastante numerosa y sobre todo muy escogida, prueba del afan que para ver tal novedad ha mostrado toda la gente sin distinción de clases.

A la ascensión han precedido cuatro pequeños globos, uno en su misma forma, otro en forma de barril, otro en forma de pez y otro en forma de cabeza humana. Tales correos han augurado un feliz viaje, y con tal confianza el aeronauta ha dado orden á los servidores que sujetaban el globo para que dieran dirección a este en torno de la plaza, durante cuya vuelta ó pequeño paseo el viajero ha empezado á escitar (sic) el entusiasmo de los concurrentes, repartiéndoles versos en que espresaba su gratitud á Barcelona y dulces que con profusión esparció por todos los ámbitos de la plaza.

En seguida el Sr. Arban se ha vestido un ancho paletó de pieles, ha colocado en el cesto o lugar que ocupaba varios saquillos de arena para que le sirvieran de lastre o contrapeso, y quitado el sombrero con la mayor cortesía y finura, ha saludado a todo el público, y en pocos momentos se le ha visto ya á una considerable altura. Imposible es esplicar aqui el entusiasmo del público que, dando vivas y palmadas, admiraba no solo el buen éxito del espectáculo, si que además la sangre fría, la grandísima serenidad con que el aeronauta emprendia su viaje. Durante la función se ha notado siempre en la plaza el mayor orden.

 

Sentimos tener que dar algunos detalles de la bajada de Mr. Arban, porque nunca hubiéramos presumido que en este país pudiesen presenciarse ciertas escenas. Descendió el aeronauta, según dijimos cerca del pueblo de San Andrés de Palomar, y apenas había aferrado el áncora en la tierra se precipitaron sobre él una multitud de furiosos que creyendo haber alcanzado el premio de veinte y cinco duros prometido al «barco» que socorriese al viajero «en el mar» sin notar la diferencia entre este y un campo de maiz, se disputaron con empeño quien fuese el vencedor y resolvieron por último dirigir toda su ira contra Mr. Arban, empeñándose en volcarlo y arrastrarlo. Felizmente el animoso joven don Eudaldo Munné que había solicitado con vivas instancias el honor de acompañar al intrépido extranjero en su expedición, se propuso seguir sus pasos desde el suelo, y llegó con oportunidad al lugar de la caida. Mucho se esforzó este honrado sujeto, volviendo por el buen nombre de su patria, en calmar aquel enjambre de frenéticos: desplegó un valor heroico y un desprendimiento ejemplar; mas no pudo conseguir arrancar el cesto de las manos de los pretendidos «salvadores» para que de ellos pudiese salvarse Mr. Arban remontándose otra vez, y solo ansiliado (sic) por el brío con que el aeronauta amenazó hacer uso de las pistolas que llevaba, consiguió al cabo apaciguar algo el tumulto, no sin que desapareciesen robadas el áncora, la bocina, las provisiones de boca y las palomas destinadas a dar aviso del buen éxito del viaje.

Nuevos apuros comenzaron para Arban y su defensor, pues aquellos imbéciles juraron que habían de rasgar el globo cuyo coste asciende a ocho mil francos, y no con facilidad se les contuvo hasta que fueron llegando algunos serenos y la autoridad municipal de San Andrés, la cual cumplió con serenidad y decisión y no tal vez sin riesgo los deberes de su cargo, conteniendo las oleadas de aquella turba feroz durante los cinco cuartos de hora que hubieron de ocuparse en soltar el gas. Mr. Arban vivamente agradecido a Munné, quería remunerarle generosamente y a la delicada repulsa de su verdadero libertador, ha replicado que al menos aceptase este se retrato. Por el honor de Barcelona y pueblos limítrofes esperamos que caiga pronto un severísimo castigo contra los que así deshonraron la patria que les vio nacer, y no decimos mas porque hay cosas en que no puede detenerse la pluma sin rasgar el papel. Parece que llegó Mr. Arban á la altura de 4000[sic] metros, y no ascendió a más porque hallaba un viento que le dirigía al mar.

(text estret de L’ESQUELLA DE LA TORRATXA,s’ha respectat l’ortografia)

L’any 1802, durant l’estada de Carles IV i la reial família a Barcelona, l’italià Lunardi féu una ascensió en un Montgolfier… L’italià anà a caure al mar; uns pescadors el recolliren i el portaren a terra i l’acompanyaren. Sembla que «l’experiment» deixà a tothom satisfet.

arbanpescadors.jpgPassen quaranta- tres anys i no trobem notícia enlloc de què ningú es cuidés de volar ni de fer volar… sinó els coloms. Durant l’estiu de 1845, tota la familia reial vingué a Barcelona: Na Cristina de Borbón, reina governadora, sa filla Na Isabel, hereditària de la sobirania que havia exercit son pare Ferran VII, i la infanta Na Maria Lluïsa Ferranda, llavors princesa d’Astúries. Hom féu diferents festivals, i una de les diversions o espectacles fou l’elevació de globus lliures, probablement de paper. Una nota que hem trobat en l’Arxiu Municipal diu que no s’elevaren gaire.

El 12 de setembre de 1847, vingué a Barcelona Mr. Arban, precedit de gran fama, car ja havia realitzat altres ascensions. La seva «bomba», al dir d’un cronista, costava uns 1.500 duros. S’anuncià l’espectacle a la plaça de braus de la Barceloneta, no sols amb cartells, sinó, ademés amb fulles volants i versos que hom repartí profusament. Segons el Brusi, abans de tot, hom procedí a les «operaciones químicas» que eren… senzillament omplir la bomba de gas, que venia del gasòmetre per una canyeria o una goma.

Mr. Arban donava voltes per la plaça repartint al públic rams de flors, dolços y versos. Després s’assegué a la cistella, i els amics i entusiastes, quan el globus començava a aixecar-se, retenint-lo amb cordes, el feren recórrer tot el vol de la rodona. A una senyal de la presidencia deixaren les cordes i la bomba s’enfilà.

Entre aclamacions i picaments de mans li havia estat regalada una corona de llorer que, en el moment de deixar terra, l’aero- bombista, llençà a la presidència per a que li guardés.

Tot Barcelona estava acampada pels glacis de la Ciutadella, muralla de mar, passeig de la Barceloneta. Montjuïc i altres muntanyes i… la plaça de braus, on, segons l’avi Brusi, había más de la mitad de la gente que cabe… però ens pensem que volia dir que hi havia la mitad más de la gente que cabe

Mr. Arban, anà a parar a un camp de blat prop del Besòs. Havia promès 25 duros al barco que primer acudís en son socors, en cas de caure al mar. Potser per l’esquer de la propina, un grapat de gent se li aferrà a la corda de l’àncora que penjava, i per poc el maten i li destrocen l’aparell. Entre els que hi acudiren hi havia un «calesero», Eudald Munné, que es posà de la seva banda, fent entendre a aquella gent que no toquessin la bomba, que costava molts diners, i entre ell i altres persones s’imposaren als més cafres. Mr. Arban volgué gratificar al Munné; però aquest sembla que no ho necessitava i que sabia el francès.

Vostès diran: què té que veure una cosa amb l’altra? Ara veuran: el Munné, que no tenia falta de quartos i parlava el francès, va fer d’intèrprete entre l’un i els altres, apaivagà a aquests, deixà obligat a l’altre, i, en lloc de recompensa pecuniària, li digué que li agrairia que, si volia fer-li una finsea, el deixés pujar amb ell dintre la cistella de la «bomba» el diumenge vinent.

I el diumenge vinent, 19 de setembre de 1847, tenim l’Eudald Munné convertit en avia… avia-bombes de cop i volta. I, poder de de l’exemple: eren vuit o deu que volien aviar-se!

Tot succeí com la primera vegada, i quan a vista natural hom no veia més que el globus, no deixà d’ésser observat amb ulleres de llarga vista i telescopis. Els dos heroics seguien imperturbables: un d’ells fumava tranquilament.

Baixaren a una vinya, que hi havia on existí en altre temps el monestir de Sant Geroni de la Vall d’Hebron, i els primers que acudiren a felicitar-los foren el llavors cònsul de França, després tan célebre Mr. Ferdinand Lesseps i la seva esposa, que amb tal fi havien sortit muntats a cavall, i un capità de cavalleria al davant del seu piquet destinat a donar protecció o auxili als aero… excursionistes.

Tothom preguntava al Munné quines impressions havia tingut, i ell, satisfent a tothom; Mr Arban, alabant i admirant la sang freda del seu company que, essent la primera sortida, no havia sentit fred quan a més de 3.000 metres trobaren la temperature a 0, ni s’havia emocionat en ésser dintre una gropada de núvols, on era tant fosc, que hom no veia l’acabament de les cordes que sostenia la cistella, i on la pressió aixafava la bomba, donant-li la forma d’un paraigües, cosa que féu témer al mateix Mr. Arban, i el decidí a descendir.

Al cap de pocs dies Mr. Arban se n’anà a Madrid.

Però tornà, dos anys després, i el 7 d’octubre de 1849, amb la mateixa mise que de costum, amb iguals preparatius, realitzà com havia promès, l’ascensió junt amb sa muller, que era molt bonica, segons ha escrit algú; mes, la mala qualitat del gas, que no tenia prou força ascensional per a emportar-se’n la barqueta, dos persones i alguns instruments i vestits d’abric que portaven en reserva, caigué tres vegades en el «tendido». Llavors, Mr. Arban, deixà a terra tots els saquets de sorra de llast, i l’aerostat, penosament, anà a parar verse el fort d’en Carles, i altre cop començà a baixar. L’aeronauta creia haver complert ja amb el públic, car era impossible alçar-se per la mala qualitat del gas, i havent sortit de la plaça, havia ja ascendit, però la immensa gentada que hi havia per aquells vols, començà a insultar-lo, diguent-li covard i embaucador. Mr. Arban, que era home d’amor propi, féu sortir de la barqueta a sa muller, desamarrà l’àncora, i llavors sí emprengué ràpidament l’ascensció, pujà… pujà… La gent el perdé de vista. Passaren dies, hom donà per perdut… passaren anys… i se n’ha perdut fins el record.

 

JOAN VIVES “EL MORRUT”

CREU ORDAL

(LA CREU DE L’ORDAL)

Els conceptes bandoler i bandit tenen unes característiques comunes: la pobresa i la política. Amb tot els dos mots corresponen a perfils i períodes històrics diferents.

El concepte de bandoler cal fer-lo derivar de la paraula BÀNDOL. Un grup oposat a una altre sovint per interessos territorials, econòmics i/ o ideològics. I cal circumscriure’l  cronològicament als segles XVI i XVII.

A Catalunya, des de finals de l’Edat Mitjana es van anar perfilant dos bàndols. En origen cada un d’ells defensava els interessos econòmics i territorials d’unes famílies nobles determinades. El bàndol dels nyerros orbitava al voltant de la família dels Banyuls , senyors jurisdiccionals de Nyer,  (al Conflent) . El bàndol dels cadells ho feia al voltant de la família dels Cadell, d’Arsèguel (Alt Urgell).

Amb els anys, fins i tot desapareguda la rivalitat entre les dues cases nobiliàries, cada un dels bàndols va anar prenent una certa ideologia; els nyerros partidaris dels drets feudals, i els cadells de les ciutats i els camperols, que va dividir el país , estenent-se per arreu.

Les actuacions d’aquestes quadrilles tenen com principal objectiu atacar propietats o poblacions simpatitzants o controlades per l’altre bàndol, i acostumen a moure’s per territoris molt coneguts. Els trobem fora de les seves àrees naturals en moments de persecució oficial, com les campanyes endegades pels successius virreis de Catalunya els anys 1606 i 1616.

En aquest ínterin trobem presència de bandolers al terme de Subirats, com a terra de pas entre Barcelona i Tarragona i aprofitant la seva orografia farcida de boscos, coves i avencs.(COVES DE L’ORDAL).

En el segle XVIII el cas més conegut i ben documentat correspon a Joan Vives el Morrut. La seva fi exemplifica molt clarament el concepte de justícia que es tenia a l’època. La justícia s’entenia com venjança i pedagogia. L’exposició pública dels ajusticiats tenia la finalitat de mostrar el destí d’aquells que sortien de la llei.

Però anem a pams. El cinc de novembre de 1795, prop de la Creu de l’Ordal un carruatge que transportava a la caserna de Vilafranca uns oficials provinents de Girona, és detingut pel conegut lladre Joan Vives, en companyia d’una desena d’homes de la seva quadrilla. Els objectes de més valor que s’enduen , a més dels diners, són els rellotges dels militars. Quan arriben a Vilafranca i denuncien l’assalt a les autoritats en el que més insisteixen és en el tracte humiliant que el Morrut els ha dispensat. Des d’aquesta data fins la de la seva execució no tenim cap notícia seva pel Penedès, potser perquè sembla que s’estava movent per Les Garrigues, com testimonien vàries morts que se li atribueixen a la localitat de Viaixa. Desconeixem els detalls de la

el xipreret
Interior de l’hostal EL XIPRERET (Vallirana) en l’actualitat.

seva captura, però el dissabte tretze de maig de 1797, a les cinc de la tarda, fou penjat en la Ciutadella de Barcelona. Com era preceptiu en aquests casos el cos s’esquarterà i les diferents parts traslladades per a la seva exposició pública a distints punts geogràfics, generalment llocs on el reu havia delinquit. És per aquest motiu,que el braç dret es porta a Viaixa, i el cap es transporta fins la Creu de l’Ordal. Pocs instants abans d’aquest acte, la comitiva que el duia fa parada a l’Hostal El Xipreret, a Vallirana. Una anècdota que s’explica és que d’una taula ocupada per varis homes que anaven presos, un d’ells va dir que havia conegut a Joan Vives i que desitjava fer-li al cap un petó de comiat.

Com sigui anècdota o no aquest fet, la realitat és aquell mateix diumenge 14 de maig de 1797, ales tres de la tarda “lo verdugo de la ciutat ha posat lo cap en un pal”. Es llegeix, en presència d’uns pocs   veïns l’advertiment que es multaria amb 50 lliures i 30 dies de presó qui gosés tocar-lo o desclavar-lo. El cap, o el que quedava d’ell, es va fer retirar l’any 1802 perquè el carruatge que transportava els rei Carles IV i la reina Maria Lluïsa    haurien de passar per la Creu de l’Ordal camí de Barcelona. El cap s’enterrà a la capella de Sant Mateu de Vallirana.

 

 

 

Jaume Banqué, lo Parrot de Mollerussa

 

Jaume Banqué, també conegut   com lo Parrot, era un ric hisendat de Mollerussa que tenia molts diners i els feia córrer. Era l’alcalde de Mollerussa   durant la Primera Guerra Carlina i tenia l’hostal del poble.   Lo Parrot era conegut arreu de les terres de Lleida per la seva magnanimitat i per les seves donacions al clergat . A les festes majors de Mollerussa convidava molts hisendats de la plana i de la ribera del Sió i, malgrat la petitesa de la seva vila, les seves festes tenien més prestigi que les dels pobles grans. Ell les pagava i tothom en sortia molt satisfet.

Però per tot l’Urgell corria el rumor que la riquesa i la prosperitat de cal Parrot era un frau i havia arribat de forma il·legal, fins i tot delictiva. A tothom li semblava impossible que aquella casa prosperés d’aquella manera, ja que el Parrot no parava de comprar finques noves i feia anar els diners a l’ample. Els rumors i la maledicència insinuaven que la sobtada riquesa del Parrot estava relacionada amb certs robatoris que es produïen en aquelles comarques. I no anaven desencaminats.

Jaume Banqué  en realitat era el principal encobridor, protector i cap de lladres de tota la plana urgellenca. Coneixia diferents capitostos que, acabada la Guerra Carlina, seguiren amb les seves activitats delictives. Mitjançant l’hostal de Mollerussa, contactava amb ells i els oferia cops segurs i molt rentables gràcies a la información que escoltava, a canvi d’una part important del botí. A més, utilitzava l’hostal per distribuir moneda d’or falsa.

Parrot protagonitzà diferents fets que consten al sumari del seu judici. Un d’ells fou l’important  cop protagonitzat Josep Antoni Esqué d’Arbeca, quan va assaltar l’abat de Santes Creus, el qual portava una quantitat important de diners que es repartiren entre tots dos. O la seva relació, tan fructuosa, amb Salvador Carulla, lo Marquet de Golmés, cap d’una important banda. Quan tenia notícies de vendes notòries a la comarca, enviava el Carulla i els seus homes, que de nit assaltaven la casa i s’emportaven els diners, fet que tenia sorpresa tota la comarca pels seus cops precisos i efectius. Sovint feien servir el mètode de la cadira sense cul com a turment per aconseguir la confessió dels estadants de la casa.El Parrot sabia els plans dels assaltants i com a cap del sometent, que també era, adreçava a les tropes voluntàries que sortien en la seva persecució cap a una altra direcció. Els lladres sempre arribaven sans i estalvis a les seves cases.

Jaume Banqué, com a protector de lladres, quan per alguna cosa eren detinguts i empresonats, per sota mà sempre acudia en la seva ajuda, facilitant-los bons advocats i comprant favors a jutges . D’aquesta manera comprava el silenci i la fidelitat de jutges, oficials de la llei, dels capitostos i dels bandolers més perillosos.

Jaume Banqué no amenaçava  ni intervenia en cap assalt, ni en cap delicte. Era la seva manera de fer. Una vegada, però, va trencar aquella regla quan el famós lladre, el Gravat l’Aixedes, de qui havia estat molt amic, l’havia amenaçat dient que pensava acudir a la justícia per  a delatar-lo si a canvi no li pagava una gran quantitat de diners. El Parrot va encapçalar personalment un grup de malfactors, detingueren el Gravat i l’assassinaren davant seu. Clar com l’aigua: qui el traís, moriria.

Tota aquella impunitat es va acabar el dia que el Banqué es va veure embolicat, com a simple encobridor, en l’assalt a la diligència-correu i en el segrest i assassinat de l’exdiputat a Corts, Francesc Perpiñà. La mort del polític va ser un fet inadmissible per a les autoritats i van donar carta blanca a les forces de l’ordre per acabar amb la banda. També alguna cosa hi devia fer l’empresa Germans Girona-Clavé i Cia, que des de l’any 1840 controlava la Societat de Diligències i Missatgeries de Catalunya i patia els continus assalts dels seus carruatges. […]

El Parrot fou empresonat el dia 17 d’agost de 1846. Un cop començades les acusacions, aquestes ja no tingueren aturador. Vint-i-vuit testimonis de les millors famílies del país, de Bell-lloc, de Fondarella, de Golmés, d’Agramunt, de Bellpuig, de Miralcamp, de Torregrossa, de Juneda, de Borges i d’Arbeca, afirmaren que el Parrot era el més gran encobridor i protector de lladres que infestaven el país. No hi havia escapatòria.

A les tres de la tarda del 7 de novembre de 1846, a la Mitja Lluna de Cappont, Jaume Banqué, lo Parrot, alcalde, ric propietari, hostaler i cap del sometent, i l’Antoni Tarragó, lo Masclet, paleta, tots dos fills de Mollerussa, eren passats per les armes amb totes les solemnitats que feien al cas.

parrot

EL GEGANT “LO PARROT” (OLLERUSSA)

NICOMEDES MÉNDEZ LÓPEZ; EL PROFESSIONAL DE LA MORT

 

Nicomedes MendezNicomedes Méndez López (Haro 1842, Barcelona 1912) va ser el botxí oficial de Catalunya durant el període de 1877 a 1908.

Les execucions  eren públiques i es realitzaven a la presó de la Reina Amàlia, a la Ronda Sant Pau on avui hi ha la plaça Folch i Torres. El pintor Ramon Casas va assistir a l’execució a càrrec de Nicomedes Méndez d’Isidre Mompart , que havia assassinat tres nens en un intent de robatori a una masia de la Verneda. Aquest quadre es titula GARROTE VIL.

ramon casas
GARROTE VIL (Ramon Casas, 1892)

Va ser el responsable d’unes vuitanta execucions, algunes d’elles de personatges coneguts com Santiago Salvador, el responsable del llançament de les bombes del Liceu.

Santiago_Salvador

Enamorat del seu ofici va perfeccionar el sistema del garrot vil creant un model que afegia un cargol que foradava el clatell per tal de seccionar el bulb raquidi i

nicomedes 2
GARROT VIL CATALÀ (ideat per Nicomedes Méndez)

aconseguir una mort més ràpida i menys dolorosa.

La seva vida personal va ser força desgraciada. Es va quedar vidu quan els seus fills encara eren petits. La Maria Saturnina, la filla, va suïcidar-se quan el seu promès va assabentar-se de la professió del pare i va trencar la relació. El  fill, es va veure embolicat en la mort d’un guàrdia civil i va ser condemnat a mort. Estranyament, estant a la presó en espera que el pare l’executés, va morir en una baralla amb altres presos.

La fama de Nicomedes Méndez va arribar a oïdes de l’escriptor Vicente Blasco Ibáñez, que va basar en el botxí el personatge Nicomedes Terruño en la novel·la Un funcionario.

Montpart
EXECUCIÓ ANICETO PEINADOR (1893)

Quan el van obligar a retirar-se, ja que Nicomedes Méndez es resistia a deixar l’ofici, va  tenir l’estrambòtica idea de llogar un local al Paral·lel de Barcelona, al costat de l’actual teatre El Molino, per tal d’obrir el Palacio de las Ejecuciones. Pretenia ser una mena d’exposició dels estris emprats pels botxins, cadires de garrots vil amb maniquís representant condemnats, etc. L’ajuntament de Barcelona li va negar el permís. Aleshores passà la resta dels anys de taverna en taverna pel Paral·lel, explicant a canvi d’un got de vi anècdotes de la seva carrera professional, com últimes frases dels reus, percepcions sobre la innocència d’alguns condemnats, etc.

Us afegeixo un enllaç a l’hemeroteca de La Vanguardia, correponent a una entrevista a Nicomedes Méndez publicada el 16 de gener de 1892.